viernes, 20 de junio de 2014

Ragnarök, el destino de los dioses

En el fin de los tiempos, tres inviernos de grandes luchas se sucederán en todo el mundo. Los hombres se enfrentarán a sus propios hermanos movidos por la codicia y sobrevendrá entonces un terrible invierno sobre el mundo que durará tres años más. Soplará un frío gélido y, desde todos los confines, descenderán tormentas de nieve que oscurecerán el cielo. 

Los lobos devorarán el sol y la luna y las estrellas caerán del cielo. Toda la tierra se estremecerá: las montañas se derrumbarán y el mar se volcará sobre la tierra, agitado por la serpiente de Midgard, que se revolcará con violencia y corromperá el aire y las aguas con su ponzoñoso veneno. Se soltará el barco Naglfar, construido con las uñas de los muertos, y es por ello, para no aumentar el tamaño de Naglfar, que los hombres deben morir con las uñas cortadas. El gigante Hrym lo conducirá, y será libre también Fenrir, el lobo hijo de Loki, el cual, echando fuego por los ojos y las fauces, devorará cuanto encuentre a su paso. Se quebrará entonces el cielo y descenderán cabalgando de la brecha los hijos de Muspel, el mundo del fuego, liderados por Surt. Envuelto en llamas, éste blandirá su espada, más brillante que el sol, y destruirá junto a los demás el puente Bifrost, que conduce al reino de los dioses. 

El lobo Fenrir. Manuscrito islandés del siglo XVI.
Entonces acudirán al llano de Vigrid el lobo Fenrir, la serpiente de Midgard, los hijos de Muspel y los gigantes de la escarcha, liderados éstos por Hrym, y también Loki, a quien le seguirán todos los hombres del infierno. Cuando esto suceda, Heimdal el blanco tocará con fuerza el cuerno Giallarhorn, despertarán los dioses y éstos se reunirán para deliberar. En busca de respuestas, Odín cabalgará a la fuente de Mimir, quien aconsejará a los dioses. Éstos se pondrán sus arreos de combate y llamarán a los guerreros caídos de Valhalla y Vingolf. El fresno Yggdrasil se tambaleará, y comenzará en aquel momento la batalla final de los dioses

El dios Loki. Manuscrito islandés
del siglo XVII.
Odín cabalgará el primero hacia el enemigo, armado con su yelmo de oro, su brillante cota y la lanza Gungnir. Se enfrentará al lobo Fenrir, y Thor estará a su lado luchando con la serpiente de Midgard. Frey luchará contra Surt y mantendrá con él un terrible combate, pero morirá, pues no tendrá consigo la espada que le dio a Skirnir. Se soltará entonces el perro Garm, un monstruo terrible, que se enfrentará a Tyr. Ambos se destruirán mutuamente en la batalla. Thor logrará dar muerte a la serpiente de Midgard, pero, abatido por su veneno, caerá muerto a tierra tras dar nueve pasos. El lobo Fenrir devorará entonces a Odín. Vidar correrá a enfrentarse a la bestia y, pisando su mandíbula inferior, cogerá la superior y le abrirá la boca hasta desgarrársela y matarlo. En el pie con que pisará la mandíbula de Fenrir llevará un zapato hecho con los picos que los hombres recortan de sus sandalias para dejar al descubierto los dedos y el talón. Es por eso, para ayudar a los dioses en su batalla, que los hombres deben apartar esos picos. Loki se enfrantará a Heimdal y ambos se matarán el uno al otro. Nadie acabará con Surt, que lanzará su fuego sobre la tierra y abrasará el mundo entero. 

La batalla de los dioses, por Friedrich
Wilhelm Heine, 1882. 
Pero en el futuro la tierra emergerá de nuevo de entre las aguas, verde y hermosa, y el sol tendrá una hija, Alfrodul, quien traerá otra vez la luz al mundo. Vidar y Vali, que sobrevivieron a la batalla de los dioses, vivirán en el campo de Idi, donde antes estuvo Asgard. Llegarán allí los hijos de Thor, Modi y Magni, que blandirán su martillo, Mjiollnir, y Balder y Hod regresarán del infierno. El hombre volverá a poblar la tierra finalmente, pues en el bosque de Hoddmimir se ocultó del fuego de Surt una pareja de humanos, Lif y Liftrasir, quienes engendrarán a una numerosa descendencia. 


Fuente:
Snorri Sturluson, Edda Menor.

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viernes, 20 de junio de 2014

Ragnarök, el destino de los dioses

En el fin de los tiempos, tres inviernos de grandes luchas se sucederán en todo el mundo. Los hombres se enfrentarán a sus propios hermanos movidos por la codicia y sobrevendrá entonces un terrible invierno sobre el mundo que durará tres años más. Soplará un frío gélido y, desde todos los confines, descenderán tormentas de nieve que oscurecerán el cielo. 

Los lobos devorarán el sol y la luna y las estrellas caerán del cielo. Toda la tierra se estremecerá: las montañas se derrumbarán y el mar se volcará sobre la tierra, agitado por la serpiente de Midgard, que se revolcará con violencia y corromperá el aire y las aguas con su ponzoñoso veneno. Se soltará el barco Naglfar, construido con las uñas de los muertos, y es por ello, para no aumentar el tamaño de Naglfar, que los hombres deben morir con las uñas cortadas. El gigante Hrym lo conducirá, y será libre también Fenrir, el lobo hijo de Loki, el cual, echando fuego por los ojos y las fauces, devorará cuanto encuentre a su paso. Se quebrará entonces el cielo y descenderán cabalgando de la brecha los hijos de Muspel, el mundo del fuego, liderados por Surt. Envuelto en llamas, éste blandirá su espada, más brillante que el sol, y destruirá junto a los demás el puente Bifrost, que conduce al reino de los dioses. 

El lobo Fenrir. Manuscrito islandés del siglo XVI.
Entonces acudirán al llano de Vigrid el lobo Fenrir, la serpiente de Midgard, los hijos de Muspel y los gigantes de la escarcha, liderados éstos por Hrym, y también Loki, a quien le seguirán todos los hombres del infierno. Cuando esto suceda, Heimdal el blanco tocará con fuerza el cuerno Giallarhorn, despertarán los dioses y éstos se reunirán para deliberar. En busca de respuestas, Odín cabalgará a la fuente de Mimir, quien aconsejará a los dioses. Éstos se pondrán sus arreos de combate y llamarán a los guerreros caídos de Valhalla y Vingolf. El fresno Yggdrasil se tambaleará, y comenzará en aquel momento la batalla final de los dioses

El dios Loki. Manuscrito islandés
del siglo XVII.
Odín cabalgará el primero hacia el enemigo, armado con su yelmo de oro, su brillante cota y la lanza Gungnir. Se enfrentará al lobo Fenrir, y Thor estará a su lado luchando con la serpiente de Midgard. Frey luchará contra Surt y mantendrá con él un terrible combate, pero morirá, pues no tendrá consigo la espada que le dio a Skirnir. Se soltará entonces el perro Garm, un monstruo terrible, que se enfrentará a Tyr. Ambos se destruirán mutuamente en la batalla. Thor logrará dar muerte a la serpiente de Midgard, pero, abatido por su veneno, caerá muerto a tierra tras dar nueve pasos. El lobo Fenrir devorará entonces a Odín. Vidar correrá a enfrentarse a la bestia y, pisando su mandíbula inferior, cogerá la superior y le abrirá la boca hasta desgarrársela y matarlo. En el pie con que pisará la mandíbula de Fenrir llevará un zapato hecho con los picos que los hombres recortan de sus sandalias para dejar al descubierto los dedos y el talón. Es por eso, para ayudar a los dioses en su batalla, que los hombres deben apartar esos picos. Loki se enfrantará a Heimdal y ambos se matarán el uno al otro. Nadie acabará con Surt, que lanzará su fuego sobre la tierra y abrasará el mundo entero. 

La batalla de los dioses, por Friedrich
Wilhelm Heine, 1882. 
Pero en el futuro la tierra emergerá de nuevo de entre las aguas, verde y hermosa, y el sol tendrá una hija, Alfrodul, quien traerá otra vez la luz al mundo. Vidar y Vali, que sobrevivieron a la batalla de los dioses, vivirán en el campo de Idi, donde antes estuvo Asgard. Llegarán allí los hijos de Thor, Modi y Magni, que blandirán su martillo, Mjiollnir, y Balder y Hod regresarán del infierno. El hombre volverá a poblar la tierra finalmente, pues en el bosque de Hoddmimir se ocultó del fuego de Surt una pareja de humanos, Lif y Liftrasir, quienes engendrarán a una numerosa descendencia. 


Fuente:
Snorri Sturluson, Edda Menor.

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